El divorcio en Argentina cambió de raíz hace una década. Desde que entró en vigencia el Código Civil y Comercial en 2015, ya no existe la figura del cónyuge culpable ni hace falta probar nada. Sin embargo, hay pasos concretos que seguir, documentos que preparar y efectos que resolver. Eso es lo que explico acá.
En mi práctica en Caleta Olivia recibo consultas de personas que llegan con ideas del régimen anterior: creen que necesitan demostrar abandono, infidelidad o alguna causal específica para divorciarse. O creen que solo pueden divorciarse si el otro está de acuerdo. Ninguna de las dos cosas es correcta bajo el derecho vigente.
El divorcio en Argentina es incausado
La reforma de 2015 eliminó por completo el sistema de causales. No hay que expresar motivo alguno para pedir el divorcio. No hay un cónyuge "culpable" ni uno "inocente". No existe el divorcio vincular por causal subjetiva ni la separación personal como paso previo obligatorio.
Esto simplifica el proceso en un punto clave: el juzgado de familia no evalúa por qué se rompe el matrimonio. Su función es verificar que se cumplen los requisitos formales y definir los efectos (bienes, hijos, vivienda) que las partes no hayan podido acordar entre sí.
Lo que sí permanece —y es importante entender— es que el divorcio disuelve el vínculo matrimonial, pero no resuelve solo los efectos patrimoniales ni los efectos vinculados a los hijos. Esos efectos hay que trabajarlos en paralelo, ya sea mediante un acuerdo entre las partes o por decisión del juzgado.
Dos vías: bilateral o unilateral
Divorcio bilateral (de común acuerdo)
Cuando ambos cónyuges están de acuerdo, presentan juntos la petición de divorcio acompañada de un convenio regulador ya acordado. El convenio es el documento donde se establece qué pasa con los bienes, con la vivienda familiar, con los hijos (cuidado personal, régimen de comunicación, cuota alimentaria). El juzgado de familia homologa el convenio si no lo encuentra contrario a derechos indisponibles; una vez homologado, el divorcio queda decretado.
Divorcio unilateral
Una sola parte puede iniciar el proceso. No necesita el consentimiento del otro cónyuge. Quien inicia presenta una propuesta reguladora —equivalente funcional al convenio regulador, pero unilateral— donde expone cómo propone resolver los efectos. El otro cónyuge puede aceptar esa propuesta o presentar la suya propia. Si hay puntos en los que no hay acuerdo, el juzgado de familia los resuelve en una etapa contenciosa acotada a esos efectos específicos.
Es importante distinguir: el divorcio en sí se decreta siempre que alguno de los dos lo pida. La contención eventual solo ocurre sobre los efectos, no sobre la disolución del vínculo.
El convenio regulador: qué cubre y por qué importa
El convenio regulador es la pieza central del proceso. Cubre los efectos que el divorcio genera sobre la vida práctica de las partes y, en su caso, de los hijos:
- Bienes gananciales: la distribución del patrimonio adquirido durante el matrimonio (si rigió el régimen de comunidad de bienes, que es el régimen legal supletorio en Argentina). Si hubo convención matrimonial previa de separación de bienes, las consecuencias son distintas.
- Vivienda familiar: quién continúa en el inmueble, por cuánto tiempo, si hay compensación económica para el otro.
- Cuidado personal de los hijos: puede ser unipersonal (con un progenitor, con régimen de comunicación para el otro) o indistinto (compartido). La terminología correcta es cuidado personal, no "tenencia" —ese término quedó fuera del CCyC 2015.
- Régimen de comunicación: cómo y cuándo el hijo se relaciona con el progenitor no conviviente. La terminología correcta es régimen de comunicación, no "régimen de visitas".
- Cuota alimentaria: monto o porcentaje que paga el progenitor no conviviente para contribuir al sostenimiento de los hijos.
- Compensación económica: si uno de los cónyuges vio afectado su desarrollo profesional o económico por razón del matrimonio, puede corresponder una compensación. No es automática; se evalúa caso por caso.
El convenio regulador bien trabajado evita conflictos futuros. Cada punto ambiguo o no cubierto es una fuente probable de litigio posterior. — Infografía del Dr. González
¿Qué hace el juzgado de familia?
El juzgado de familia es el fuero competente para tramitar el divorcio en Argentina. Su rol en el proceso varía según la vía:
En el divorcio bilateral con convenio completo y acordado, la intervención judicial es mínima: verifica los requisitos formales, controla que el convenio no sea contrario al interés de los hijos ni vulnere derechos indisponibles de los cónyuges, y lo homologa. El proceso puede ser relativamente ágil.
En el divorcio unilateral o cuando hay puntos del convenio sin acuerdo, el juzgado interviene con mayor profundidad sobre los efectos en conflicto. Puede requerir informes, convocar audiencias, o dictar medidas provisionales sobre la vivienda o los hijos mientras dura el proceso.
En ningún caso el juzgado evalúa quién "tuvo razón" en la ruptura matrimonial. Ese análisis ya no tiene cabida en el sistema vigente.
Documentación básica para iniciar el proceso
La documentación varía según el juzgado y la complejidad del caso, pero en términos generales se necesita:
- Acta de matrimonio original o certificado del Registro Civil.
- DNI de ambos cónyuges.
- Si hay hijos: actas de nacimiento y documentación que acredite el estado actual de la convivencia y los gastos (colegios, salud, etc.).
- Si hay bienes a distribuir: documentación del patrimonio (escrituras, registros vehiculares, extractos bancarios si corresponde).
- El convenio regulador o propuesta reguladora, según la vía elegida.
Preparar bien esta documentación desde el inicio ahorra tiempo y reduce la posibilidad de que el proceso se trabe por requerimientos formales del juzgado.
El divorcio en Caleta Olivia y la Zona Norte de Santa Cruz
En mi estudio en Caleta Olivia acompaño procesos de divorcio tanto en la vía bilateral como en la unilateral. La realidad de la zona norte de Santa Cruz —con mucha actividad en petróleo, trabajo estatal y empleo en plantas— tiene impacto directo en cómo se acreditan los ingresos para la cuota alimentaria y en la valoración del patrimonio ganancial. Esos detalles del contexto local importan a la hora de preparar el convenio regulador y de anticipar los posibles puntos de conflicto.
Si estás en Caleta Olivia, Puerto Deseado, Pico Truncado, Las Heras, Perito Moreno o Los Antiguos, podemos trabajar el proceso de forma presencial en el estudio o de forma remota por videollamada.
Una nota final
Iniciar un divorcio con claridad sobre el proceso reduce significativamente la conflictividad. Muchos de los problemas que veo en divorcios en curso se originan en acuerdos mal redactados, puntos no cubiertos en el convenio o expectativas equivocadas sobre lo que el juzgado puede resolver. Una primera conversación sirve para ubicar tu situación concreta antes de tomar cualquier medida. Si estás pensando en iniciar el proceso o ya lo iniciaste y tenés dudas, escribime.